Reírse de uno mismo
“El secuestro”, ya en el Teatro Lara, cuenta cómo Paco es un carnicero al que están a punto de cerrarle el mercado donde lleva trabajando toda su vida, desesperado, decide que su mejor opción es secuestrar al hijo del ministro de cuyo voto depende el cierre… pero llega su hermana… y su cuñado… y todo se complica… más… y aún más… mucho más.
El protagonista de “El secuestro” vive una tragedia muy real, casi cotidiana en nuestros días; tiene cincuenta años, una hipoteca, una hija pequeña y se ve en la calle y sin futuro. Paco se convierte en justiciero, como Charles Bronson, como Batman… pero Paco no es Charles Bronson, ni Batman, Paco es Paco… y al final del día no tenemos más remedio que aceptar quienes somos y confiar en que todo salga bien.
La obra, según sus creadores, nace de la necesidad de “reírse de uno mismo, del vecino y de la adversidad”. Cuando los que tienen que velar por nuestro bienestar nos roban y nos “ningunean” no queda más remedio que tomar cartas en el asunto.
Una obra de gente de la calle y políticos, de familia que se quiere como se quieren las familias y que nos recuerda que con humor y una escopeta de cartuchos las penas se llevan mucho mejor.
De este modo, “El secuestro” es una visión optimista del ser humano en un entorno de lo más pesimista. El secuestro se ha representado en México, Argentina, Uruguay, Panamá, Perú, Polonia e Italia. Tanta gente no puede estar equivocada. ¡Digo, vamos...!
La podemos ver, toda la temporada, en el Teatro Lara.
https://www.youtube.com/watch?v=sOg-oD4w894



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