jueves, 23 de abril de 2026

Los límites entre realidad y ficción

El dramaturgo Robert Torres dirige “El veneno del teatro”, una obra escrita por Rodolfo Sirera sobre el límite de la verdad y la locura del mundo teatral. Ya, en sus últimos días, en el Teatro Fernán Gómez.



Robert Torres dirige “El veneno del teatro”, una obra escrita por Rodolfo Sirera que indaga en los límites de la verdad, la ficción y la locura en el teatro. Un montaje protagonizado por Silvia Maya y Marta Sangú que visita la Sala Jardiel Poncela del Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa del 9 de abril al 3 de mayo, con funciones de martes a domingos.

Escrita por Rodolfo Sirera y con la participación de las actrices Silvia Maya y Marta Sangú, la función se adentra en los pliegues más oscuros del ser humano y del propio hecho teatral. El montaje explora la tensión entre la ficción y la autenticidad, invitando al público a cuestionarse hasta qué punto la interpretación en el escenario se acerca a la verdad o la distorsiona.



En el centro de esta búsqueda se encuentra el personaje de la Marquesa, concebida como una figura obsesionada por la interpretación (una especie del personaje cinematográfico de Gloria Swanson, en “El crepúsculo delos dioses”) . Su empeño por alcanzar la autenticidad la conduce a un territorio inquietante, donde la pasión se convierte en psicopatía...




Por otro lado, dicho montaje destaca el componente voyeurista  inherente al teatro: esa relación entre actores y espectadores en la que la representación se convierte en un espejo, revelando verdades incómodas sobre la condición humana. De este modo, abre un espacio de reflexión sobre los límites de la verdad artística y la delgada línea que separa la creatividad de la obsesión.

En definitiva, ¿es la vida puro teatro o viceversa..?

La podemos ver, hasta el 3 de mayo, en el Teatro Fernán Gómez.

https://www.youtube.com/watch?v=RXpZIDkCoAk




Vuelve el mediático Ángel Martín con un monólogo muy “mono”

El destacado cómico, guionista y presentador Angel Martín estrena “Somos monos”, su nuevo espectáculo para el Teatro Fígaro.



El cómico, actor y presentador barcelonés, Ángel Martín visita el Teatro Fígaro para presentar su nuevo espectáculo,”Somos monos”. Un show que se presenta bajo esta premisa: "El ser humano sólo utiliza un diez por ciento del cerebro".

Hace unos años, Ángel Martín aseguraba que esa frase era falsa pero hoy en día piensa que es cierta. De hecho, hay personas que utilizan el cerebro un 0 por ciento. Igual que hay cervezas 0,0 por ciento, también hay cerebros 0,0 por ciento. ¿Nunca has sacado algo de un armario y, al ir a guardarlo, te has pillado abriendo la nevera? 

El humorista asegura que la culpa de este hecho no es nuestra, sino de internet. Desde que existe, caemos por barrancos a cambio de un selfie, no sabemos hacer un huevo frito sin un tutorial y hasta nos da miedo opinar por si nos insulta alguien que vive a 10 000 km.

Nacido en Barcelona, en 1977, Ángel Martín es un guionista, intérprete, músico, cómico y presentador televisivo conocido sobre todo por su participación en el programa "Sé lo que hicisteis...", que se emitió en La Sexta desde 2006 a 2011. Además de ello, Martín también condujo en 2014 y 2015 el espacio de divulgación científica "Órbita Laika", en La 2.



En 2018 regresó a la televisión junto con Patricia Conde en “WifiLeaks” para #0 de Movistar+. Asimismo, ha colaborado en varios programas como “Noche sin tregua”, de Dani Mateo, o “La noche... con Fuentes y cía”. Y ha sido guionista de la conocida serie “Siete vidas” y ha aparecido en el teatro en montajes de éxito, como “¡Que viene Richi!”, “Nunca es tarde” o “El gran despipote”.

Lo podemos ver los días 24 de este mes, 8 y 22 de mayo y 6 y 12 de junio, en el Teatro Fígaro.



Contra la explotación colonial

Perra cimarrona” es una obra de la artista uruguaya Lucía Trentini sobre la explotación colonial y actual. Ya, en el Teatro de La Abadía.



La artista uruguaya Lucía Trentini representa “Perra cimarrona”, en el Teatro de La Abadía. Es una propuesta escénica que combina performance, música en vivo y lenguaje audiovisual para ofrecer una lectura crítica y poética de cinco siglos de opresión, violencia colonial y esclavitud sistémica.

A través de la figura mítica de "La Indómita", una princesa indígena convertida en justiciera transhistórica, el montaje plantea una lectura feroz de cinco siglos de sometimiento, desde la llegada de Colón hasta el rider precarizado que pedalea sin papeles por nuestras ciudades.



El viaje de "La Indómita" es tanto físico como político: una venganza coreografiada con la fuerza de una película de Tarantino y la profundidad crítica de un manifiesto descolonial. Así, vislumbra exterminios, violaciones, esclavitud, evangelización, migraciones forzadas y termina (o quizá se reinicia) en Europa. Aquí se transforma en una mestiza indocumentada que trabaja ilegalmente como repartidora de Uber Eats en bicicleta. Otra vez marginada y víctima de la explotación, muere rendida ante la inescrupulosa esclavitud contemporánea.

Lejos de caer en la victimización, la obra convierte el dolor en arma escénica. La belleza estética, la poesía y la rabia se funden en un relato que obliga a repensar nuestras formas de mirar, de narrar y de habitar la historia. Así, Trentini, más allá de su contundencia política, confirma que el teatro también puede ser un acto de justicia, memoria e insumisión.



Lucia Trentini es una actriz, directora, dramaturga y cantante Uruguaya. Ha escrito y dirigido numerosas piezas teatrales obteniendo varios reconocimientos como los Premios de Teatro Nacional Florencio Sánchez. Como intérprete y compositora trabajó activamente en la compañía de teatro La Morena, realizando giras por Chile, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, Estados Unidos y España, entre otros países.

La podemos ver, hasta el próximo día 26 del presente, en el Teatro de La Abadía.

https://www.youtube.com/watch?v=XUVE_mEETKg





 

miércoles, 22 de abril de 2026

El origen de la felicidad

Carles Fernández Giua dirige “Imperio. La nueva ruta de la seda”, un espectáculo metafórico de teatro y danza que indaga en el deseo de encontrar el significado y la felicidad. Pronto, en el Centro Cultural Conde Duque.



El director escénico Carles Fernández Giua (“Raphäelle” o “Claudia”) dirige un espectáculo de teatro y danza que indaga en el deseo humano de encontrar el significado propio y la felicidad. Una obra que ,en breve, se estrenará en el Centro Cultural Conde Duque y que cuenta con las actuaciones de Yan Huang, Chaofeng Wang, Carles F. Giua y Eugenio Szwarcer.

La obra invita al público a acompañar dos recorridos que avanzan en paralelo: por un lado, el viaje documental de una compañía artística a través de la China continental y el Tíbet. Por otro, el recorrido íntimo de Yan Huang, una joven nacida en China que hoy reside en Europa y que busca reconectar con sus raíces culturales.



El proyecto parte de una paradoja llamativa: instalada en Madrid, Yan descubre que comprende más sobre su país natal desde la distancia que cuando vivía en ciudades como Shanghái, Hong Kong o Shenzhen. Esa perspectiva externa se convierte en una herramienta para observar su historia personal, cuestionar su identidad y reformular su vínculo con la cultura china.



La pieza plantea además una pregunta central: ¿pueden una palabra, un gesto o una experiencia cambiar el curso de una vida? El montaje sugiere que el arte puede actuar como un detonante de transformación, capaz de revitalizar el sentido de las palabras, revelar emociones comunes y abrir nuevas formas de mirar la realidad. La propuesta combina documentación, imágenes y poesía, con lo que se apuesta por recuperar otras visiones del ser humano. Asimismo, destaca cómo lo individual se enlaza con lo colectivo y cómo la emoción compartida puede convertirse en parte de la construcción de la identidad. 

¡Muy interesante!

La podremos ver, los próximos días 24 y 25 del presente, en el Centro Cultural Conde Duque.


 Suma y sigue el Festival de Zarzuela y Ópera del Amaya

El Teatro Amaya continúa con su 5º Festival de Zarzuela y Opera, con un programa compuesto de conocidas zarzuelas y óperas románticas.



    El 5º Festival de Zarzuela y Opera, del Teatro Amaya, se compone, este año, de muy conocidas zarzuelas, entre las que destacan el apasionado drama “Luisa Fernanda”, obra maestra del renombrado compositor Federco Moreno Torroba; la encantadora “Doña Francisquita”, una de las zarzuelas más queridas por el público e inspirada en la comedia “La discreta enamorada”, de Lope de Vega; “La rosa del azafrán”, que ofrece folclore popular, ambientación rural y un argumento clásico o “El barberillo de Lavapiés”, que presume de una partitura brillante, sofisticada y melodiosa, así como un libreto de Luis Mariano de Larra que es a partes iguales apasionado, ingenioso y bien estructurado.



En cuanto a su programación operística, el festival está programando títulos tan reputados como “La Traviata”, la ópera más representada en el mundo, que toma vida a partir de la novela del escritor Alejandro Dumas, “La dama de las camelias”; “Tosca”, una de las óperas más representativas del repertorio verista italiano por su intensidad dramática y sus bellas arias; y la renombrada ópera “Rigoletto”, que forma parte de la famosa trilogía operística compuesta por Verdi.



¡Absolutamente, imprescindible para los amantes de la zarzuela y la ópera!


Lo podemos seguir, en el Teatro Amaya, hasta el 31 de mayo próximo.

PROGRAMA PARA LO QUE QUEDA DEL FESTIVAL:




martes, 21 de abril de 2026

Sorprendente montaje sobre la relación madre-hijo

Mario Banushi dirige “Mami”, un montaje poético que explora la relación madre-hijo. En breve, en Teatros del Canal.



El joven director escénico Mario Banushi pronto, estrenará, en Teatros del Canal, “Mami”, un montaje íntimo y poético que explora la relación madre-hijo desde una perspectiva ambigua. La función no tiene diálogos y cuenta con desnudos integrales, música alta, ruido de fuegos artificiales y olor a incienso.

Nacido en Albania y aclamado internacionalmente como una de las voces más singulares del teatro griego contemporáneo, Banushi ha desarrollado un lenguaje escénico propio, marcado por el silencio, la imagen y la fisicalidad. Si en sus obras anteriores (como “Goodbye, Lindita”) el eje temático era el duelo, aquí el foco se desplaza hacia el origen: la maternidad entendida como una fuente de vida, pero también como un espacio de conflicto, dependencia y transformación.



Inspirado en experiencias personales, el creador construye un santuario profano dedicado al vínculo materno-filial. Un lugar simbólico donde amar y cuestionar una relación que define la identidad desde el nacimiento. Así, el escenario se transforma en un paisaje de recuerdos, tan inquietante como reconocible.



Por otro lado, y a través de acciones mínimas y una poderosa presencia física, los intérpretes generan imágenes de gran carga emocional que apelan directamente a la memoria del espectador. Con ello se propone un evento sensorial e introspectivo que invita a confrontar nuestro propio nexo con la figura materna y el legado sentimental que cargamos.

¡Imprescindible para entender una forma moderna de hacer teatro!

La podremos ver, los próximos días 24 y 25 del presente, en Teatros del Canal.


Sangre y lenguaje, frente a frente

La compañía El Conde de Torrefiel reflexiona, a través del montaje “Lexikon”, sobre aquello que nos define como humanos. ¿Su increíble, pero razonable figura retórica..?: La sangre como lenguaje. Pronto, en el Teatro Mª Guerrero.



La compañía teatral El Conde de Torrefiel pronto, nos ofrecerá en el Teatro María Guerrero, “Lexikon”, una obra que reflexiona sobre aquello que nos define como humanos mediante una metáfora central: la sangre como lenguaje.

La pieza entiende la sangre y las palabras como corrientes subterráneas que circulan, se transforman y revelan la complejidad de nuestra esencia, actuando como archivos vivos del tiempo y como oráculos del futuro. Así como la sangre transporta vida, oxígeno y memoria genética, el lenguaje vehicula ideas, imágenes y vínculos que conforman el cuerpo político y social. El montaje advierte, además, que toda transfusión (ya sea de sangre o de palabras) posee una ambivalencia esencial: puede sanar o puede envenenar...



Hay que decir que esta propuesta se despliega mediante una secuencia de tableaux vivants y una puesta en escena sensorial que entrelaza teatro, coreografía y arte sonoro. El resultado es un recorrido por fragmentos de vidas y tiempos que amplifican la alegoría central, invitando al público a sumergirse en una experiencia donde texto e imagen entran en colisión.



El Conde de Torrefiel es un conjunto funda. Sus espectáculos se destacan por un lenguaje híbrido entre la danza y el teatro. Comenzó su andadura con “La historia del rey vencido por el aburrimiento” y, desde entonces, se ha lanzado, tanto nacional, como internacionalmente, gracias a producciones tan relevantes como “Escenas para una conversación después del visionado de una película de Michael Haneke”, “Guerrilla”, “La plaza” o “Kultur”.

Estoy seguro de que la obra que nos ocupa no nos dejará incólumes...

La podremos ver, del 24 de abril, al 24 de mayo, en el Teatro Mª Guerrero.