viernes, 18 de diciembre de 2015

Danza

“Nadie es quien parece ser”. Teatro Fernán Gómez. Hasta el 10 de enero.

La compañía Tap Show Project ofrece una clase magistral de claqué para toda la familia con “Nadie es quien parece ser”, un espectáculo que combina el baile con el humor y la percusión corporal.
El protagonista de la obra está obsesionado con encontrar la idea perfecta y para ello reproduce sus pensamientos a través de los personajes que aparecen en escena. Pero todo se descontrola cuando éstos toman el control.
Una divertida fusión entre el teatro y el musical que aproxima a los espectadores al arte de la danza por medio de un fantasioso montaje repleto de estilos y modalidades para todos los gustos.


Teatro-Comedia

Querido imbécil”. Teatro Alfil. Toda la temporada.

Esta comedia  es tanto una vindicación en clave de comedia burra del hombre pusilánime como una defensa visceral de la mujer guerrera e indomable.
Cuenta la historia de Romeo (Álvaro Lafora, del grupo IMPROCLAN y visto en “Amor tóxico”), un pobre diablo, una criatura insignificante y de patética existencia, aspirante a humorista de culto y exágeta de la Biblia, atado de por vida a la mujer equivocada. Desi (Belén Riquelme, vista en “La lava en los labios” y “Los desórdenes sentimentales”), ejecutiva agresiva y hembra de carácter, no desaprovecha ni un momento para humillarle física y psicológicamente, inventando para él los más crueles jueguecitos y los castigos más ingeniosos. Llega un momento en que Romeo no puede más con su situación de hombre maltratado, hazmerreír de propios y extraños, y recurre a un servicio para víctimas de violencia de género. Es el momento en el que se encontrará apoyo, cariño y comprensión en la voz grabada del servicio telefónico (que tal vez sólo exista, por supuesto, en su cabeza, pero que para los oídos de los espectadores está interpretada por Mariu Bárcena), iniciándose así un curioso y absurdo triángulo que tendrá las consecuencias más inesperadas e impensables. La comedia, tierna y trágica al mismo tiempo, de principio a fin, es una broma infinita y salvaje sobre un tema muy serio (los únicos sobre los que merece la pena hacer bromas), o un análisis muy serio y reflexivo sobre todo lo contrario.
Querido imbécil” es una comedia negra con la que a veces resulta incómodo identificarse. Como en todo el cine de su director, aquí las mujeres vuelven a ser personajes de armas tomar, de rasgos duros y reacciones a veces apabullantes, mientras que los hombres también continúan siendo unos pobres peleles en sus manos, incapaces de corresponder a una idea incendiaria y apasionada del amor romántico, pero dispuestos a aguantar cualquier cosa con tal de escapar de su soledad.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Teatro-Drama

“Insolación”. Teatro María Guerrero. Hasta el 24 de enero.
Pedro Víllora recupera el texto de Emilia Pardo Bazán para recrear la metáfora social que la autora gallega plasmó en “Insolación”. Una obra que refleja las diferencias de clases que existían en la España del siglo XIX.
Protagonizada por María Adánez, este relato propone una metáfora sobre las diferencias sociales que prevalecían entre la aristocracia y el pueblo llano en España con un encuentro entre una dama gallega, la marquesa de Andrade, y un apuesto gaditano. Así, se descubre la separación económica y cultural que convivía entre la población española en un momento de la historia en el que las mujeres todavía no podían decidir libremente a quién querían amar.


Musical

La Crazy Class”. Teatros del Canal. Hasta el 3 de enero.
La compañía L’Om Imprebís se sube al escenario de los Teatros del Canal para ofrecer “La Crazy Class”, una obra a medio camino entre la comedia y el musical donde sus extravagantes personajes no paran de hacer reír al público.

A través de ellos se recorre un espectáculo completamente hilarante que combina el teatro del absurdo con divertidas coreografías y canciones. Asimismo, sus protagonistas abordan multitud de temas que van desde la más sonada actualidad hasta los deseos más profundos del ser humano.

Danza

“ El cínico”.  Teatro Español. Hasta el 10 de enero.
La compañía Losdeade propone una revisión de las enseñanzas del filósofo griego Diógenes de Sínope al que apodaron “El cínico”. Un espectáculo de danza de unos 50 minutos de duración que por medio de los movimientos escénicos trata de recuperar la obra de este sabio heleno.
Su visión de un mundo corrupto e indecoroso hizo que buscase la honradez humana en la sociedad griega sin encontrarla. Además, impulsó la autosuficiencia dentro de una vida natural y desprovista de los lujos corrientes librándose de sus deseos y reduciendo al mínimo sus necesidades.

Bajo la dirección de David Picazo y con el texto de Pablo Messiez, Chevi Muraday estructura una coreografía que busca recrear a este personaje de la antigüedad con cada paso de baile que da en un paisaje minimalista cargado de significados.

Cabaret

Clandestino”. La Estación. Gran Teatro Príncipe Pío.
“Clandestino “es un espectacular cabaret para adultos en el que impactantes números, mucho humor y grandes artistas se dan la mano para ofrecer una función de teatro burlesco y music hall.

Charo y Antonio son los dueños de un circo ambulante que está a punto de cerrar. En la que se presupone que es su última función, ambos protagonistas hacen todo lo posible para que el fatídico final no se produzca. Para ello producen una sesión por todo lo alto.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Opera

Rigoletto”. Teatro Real. Hasta el 29 de diciembre.

El poder contra los indefensos es un tema recurrente en la literatura universal. Victor Hugo lo aborda en “Le Roi s'amuse” con una dureza tal que su representación se prohibió durante medio siglo. Verdi, tras dos años inmerso en la vida cultural parisina, se arriesgará, con el estreno en La Fenice en 1851, con esta trágica historia llena de claroscuros –el personaje de Rigoletto, como el mismo afirma, le parece digno de Shakespeare–. Y convertirá al bufón jorobado en un ser escindido entre su odio hacia un poder corrupto, y su enfermizo amor por una hija que caerá víctima de todas las conspiraciones que él mismo ha fomentado. Con esta obra, el compositor arranca una nueva etapa hacia su propia concepción del drama musical, con formas operísticas más libres. La elegante puesta en escena de David McVicar reproduce la atmósfera opresiva de la corte y ahonda en la ambivalencia del personaje –monstruoso por fuera y frágil por dentro–, mostrando la degradación en la que puede sumirse un ser humano movido por el miedo.