jueves, 18 de abril de 2013

Danza



 Romeo y Julieta”. Teatro Real. Hasta el 27 de abril.
 
La Compañía Nacional de Danza presenta el Romeo y Julieta de Goyo Montero, actual Director del Ballet de Nuremberg y Premio Nacional de Danza 2011.
Con Romeo y Julieta el coreógrafo intenta acercarse a la universal obra de William Shakespeare desde una perspectiva personal, profundizando en la vertiente psicológica de los personajes y desarrollando la figura de Mab, Reina de los Sueños, destino, muerte. Este personaje aparece como tema del famoso monólogo de Mercutio y en esta versión se trasforma en hacedor, bardo y narrador del drama de los amantes condenados por el odio ancestral de sus familias. Montero derrocha originalidad en este Romeo y Julieta en el que, ciñéndose a la trama, destaca la fuerza de las emociones combinando la dinámica de la partitura de Prokofiev con la expresividad y pasión de los bailarines. Durante el ballet se suceden escenas de grupo espectaculares, casi acrobáticas, combinadas con poéticos pasos a dos que nos recuerdan que el amor puede convertirse en una adicción.
Finalmente, y a través de la elegancia, la melancolía y la combatividad, Montero nos cuenta esta tragedia de amor de una manera extremadamente vívida y sensual.

Cabaret



La copla negra”. Teatro Valle-Inclán. Hasta el 12 de mayo.

Estamos ante un espectáculo que aúna cultura popular y culta en un espectáculo que mezcla estilos. “La copla negra” es un lugar que gestiona José Luis y que ofrece, además de cante y baile, una forma de pasar un buen rato con la Olvido, la Manuela y la Chana.
Sólo tres personajes para interpretar a los que son, en realidad, cinco, puesto que en escena también aparece la mujer de José Luis, Mari Carmen. Serán Alejandra López, Ana López Segovia y Teresa Quintero las encargadas de dar vida a este texto que dirige ahora en el Teatro Valle Inclán Antonio Álamo.
Un espectáculo diferente, divertido e interesante interpretado por las conocidas Chirigóticas. No pasará inadvertido por nuestra cartelera…

Teatro-Drama



“Poder absoluto”. Teatro Bellas Artes. Desde el 17 de abril.

Esta es una obra sobre la traición y el engaño en el proceloso mundo de la política.
Emilio Gutierrez Caba y Eduard Farelo protagonizan esta obra de Roger Peña en la que un prestigioso político aspira a dirigir su país. Lo único que éste tiene en contra es que antes ha de deshacerse de algún que otro trapo sucio...
Este thriller político se convierte en una historia de terror a medida que avanza la trama y se van poniendo al descubierto las estratagemas que el aspirante a presidente utilizará para alcanzar el poder. Para ello cuenta con la ayuda de un joven y ambicioso miembro del partido que le ayudará a escalar posiciones a costa de sacrificar la verdad...
La corrupción va en muchas ocasiones ligada a la política y en esta obra se retrata cómo a veces se desenmascara la vida pública y se deja al descubierto la mentira, el juego sucio y la traición.
Un thriller sobrio, fuerte, muy actual y magistralmente dirigido e interpretado.

Teatro-Comedia





“La importancia de llamarse Ernesto”. Teatro Fernán Gómez. Hasta el 12 de mayo.
 
La Fundación Municipal Teatro Gayarre lleva a las tablas esta historia de enredos en la que los protagonistas son una joven en edad casadera y un pretendiente que está dispuesto a hacer lo que sea por conseguir su mano.
Esta es la obra más importante de Wilde, en la que el famoso y escandalizante escritor irlandés -que acabó entre rejas por romper las normas de la moral victoriana- critica ferozmente las apariencias sociales.
Jack Worthing está enamorado de la hija de su amigo Algernon, Gwendolyn, y por eso acude a la casa de éste con la intención de declararse. Sin embargo, Worthing dejó olvidada en casa de Algernon una pitillera con una dedicatoria y el padre de la joven no le dará su mano hasta que no le explique qué significan esas palabras.
Sin embargo, a esta traba se añaden otros problemas para Worthing; por un lado Gwendolyn sólo está dispuesta a casarse con un hombre que se llame Ernest, y por otro su madre, Lady Bracknell tampoco acepta al pretendiente al enterarse de su pasado, ya que éste fue encontrado al nacer en un bolso de viaje abandonado en una estación de Londres.
Una obra imprescindible en un montaje más que aceptable…