Gran teatro de sentimientos
“La última noche con mi hermano” es un texto de Alfredo Sanzol. Se ha representado, hasta hace poco, en el Teatro María Guerrero y, en estos momentos, está de gira por toda España. Habla de la entereza de una enferma de cáncer, quien lo lleva mejor que su familia más cercana.
“La última noche con mi hermano”, la última obra escrita y dirigida por Alfredo Sanzol (“Fundamentalmente, fantasías para la resistencia”, “Ensimismada”) tiene como temas centrales la muerte y la enfermedad, dando protagonismo al duelo por la pérdida de la hermana o el hermano, con la intención de visibilizar la fraternidad en la sociedad actual.El montaje cuenta la historia de tres parejas de hermanos y sus formas de comprender la fraternidad y el amor
“Teatro hecho por los muertos para dar fuerza a los vivos”, según se dice al comienzo de la obra. Durante una cena con su familia, Nagore –interpretada por Nuria Mencía– revela que está enferma. Sentados a la mesa, su hermano, su cuñada y sus sobrinos sienten cómo se resquebraja uno de los pilares fundamentales de su vida.
Con esta obra, Sanzol pretende visibilizar uno de los duelos que socialmente está menos acompañado, que es el que se atraviesa tras la pérdida de una hermana o hermano. En sus propias palabras: "Esta historia nace de una conversación que tuve con una amiga que había perdido a su hermano en diciembre de 2024. Hablando con ella, me contó cómo había sido la última noche que había pasado con su hermano y se me ocurrió este título".
La historia está atravesada por tres relaciones de hermanos, que representan formas muy diferentes de comprender la fraternidad. Jesús Noguero interpreta a Alberto, el hermano al que Nagore está muy unida y que, tras la noticia, comienza un proceso muy complejo. En palabras del intérprete, “podemos decir que el duelo es lo que ocurre después, pero se intuye que en todo el viaje hay una dificultad para aceptar lo que está ocurriendo” .
“La última noche con mi hermano” es una historia en la que el amor está presente en muchas de sus formas, pero donde destacan las relaciones fraternales. La importancia del lazo que existe entre hermanos, sean del tipo que sean, puesto que serán nuestros compañeros desde el comienzo hasta el final del viaje. Tal como recoge el texto: “Si has tenido un hermano al lado, cuando falta, la sensación de vacío es muy extraña, no es como cuando faltan los padres, o como cuando falta una pareja o un amigo, es… como si faltara algo de mí misma, una prolongación o yo diría… como un reflejo”.
A pesar de la delicadeza del tema que se trata, el humor, una de las señas de identidad de Alfredo Sanzol, se cuela por las grietas de esta obra. La creación de esta pieza supuso un exhaustivo proceso de investigación por parte del dramaturgo, que incluyó numerosas entrevistas a personas que habían atravesado procesos semejantes.
En definitiva, una tragicomedia larga, de personajes y de sentimientos, magistralmente dirigida e interpretada, pero, también y por otro lado, dura, que particularmente a mí, en determinados momentos, me costó seguir por motivos personales. Y es que estamos frente al mejor “teatro verdad”, teatro de sentimientos.
Después de haber estado varias semanas en el Teatro María Guerrero, de Madrid, ahora, se podrá ver ,los días 17 y 18 de este mes, en el Teatro Victorai Eugenia, de San Sebastián. Los días 25 y 26 de abril en el Teatre Principal, de Valencia. Los días 1 y 2d e mayo en el Teatro Central, de Sevilla y los días 16 y 17 de mayo en el Teatro Cuyás, de las Palmas de Gran Canaria y en fechas aún, por confirmar, en el Teatre Nacional de Catalunya, de Barcelona.
https://www.youtube.com/watch?v=wFUVnaqqzR0




















