viernes, 23 de octubre de 2015

Teatro-Clásico

El Lazarillo de Tormes”. Teatro Cofidis Alcázar. Hasta el 15 de diciembre.
Nuestro gran Fernando Fernán Gómez adaptó el clásico relato picaresco español, “El Lazarillo de Tormes”, a una obra destinada a ser representada por Rafael Álvarez, más conocido como El Brujo. De esta manera, entre ambos autores crearon una poética función que profundiza en la marginación, el hambre y la dura infancia que deben sobrellevar muchos niños. 
Mediante la ironía se muestran los paralelismos entre aquella desdichada época y la situación actual de innumerables menores en el tercer mundo. Toda una declaración de intenciones convertida en un monólogo teatral en el que el infante protagonista se confiesa ante una serie de personajes que, aunque el espectador no ve, se encuentran a su lado en el escenario. De este modo, las andanzas del Lazarillo se tornan en un camino hacia la sabiduría que reflexiona sobre el poder y los desequilibrios del mundo.

Como siempre, el actor Rafael Alvarez, El Brujo, realiza un trabajo magistral con éste su personaje más conocido y puesto en escena en nuestras tablas. Utiliza el humor como principal herramienta, acompañado de múltiples guiños al público para “quedarse” con él y lo consigue con creces. El Brujo es un maestro en estos menesteres y no ha habido ni habrá, en nuestro país, un actor especializado en clásicos teatrales españoles más popular y al mismo tiempo, mejor dotado del arte de la interpretación. ¡Bravo!

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